Noemí Ferrer comenzó su formación flamenca en Barcelona, donde construyó las bases técnicas y artísticas de su baile. Posteriormente amplió su aprendizaje junto a figuras como Farruquito, Juan Amaya, Antonio Canales, Eva Yerbabuena y Manuela Carrasco.
En 2015 inició su carrera profesional en Barcelona y comenzó a desarrollar una presencia escénica propia. El contacto continuado con el tablao se convirtió en una parte importante de ese crecimiento, permitiéndole trabajar la improvisación, el compás y la relación directa con los músicos.