SARAY MUÑOZ
Saray Muñoz, una voz flamenca marcada por una historia familiar única
Saray Muñoz nació en Madrid en 1975 dentro de una familia profundamente ligada a la música. Es hija de Tina y sobrina de Carmela, las integrantes de Las Grecas, dúo que abrió un camino propio al fusionar el flamenco con otras sonoridades y que dejó una huella muy reconocible en la música española.
Después de una primera etapa vinculada al proyecto familiar, Saray inició su propio recorrido artístico. Su carrera se ha desarrollado entre el tablao, las grandes compañías de baile y proyectos musicales en los que el cante flamenco convive con lenguajes escénicos muy diversos.
De Las Grecas a una trayectoria propia
Tras el fallecimiento de su madre, Saray volvió a formar Las Grecas junto a su tía Carmela y realizó una gira por España. A los veinticinco años decidió abandonar el grupo y comenzar una etapa en solitario, incorporándose a distintos tablaos madrileños como Casa Patas, Al-Andalus, Corral de la Pacheca o Torres Bermejas.
En 2005 pasó a formar parte de la compañía de Joaquín Cortés en espectáculos como Mi soledad y Calé, con los que realizó giras internacionales. Posteriormente trabajó con Antonio Canales y ha colaborado a lo largo de su carrera con diferentes figuras de la música y del flamenco.
Saray Muñoz en el escenario flamenco
Su experiencia en tablaos y compañías le ha permitido desarrollar una voz especialmente preparada para acompañar el movimiento y responder a la energía del directo. En su trayectoria conviven la herencia musical de su familia, el trabajo junto a bailaores y una identidad propia construida durante años de escenario.
Saray también ha formado parte del Ballet Nacional de España como cantaora, un contexto que exige precisión musical, conocimiento del repertorio y una relación muy estrecha con la danza.
Una voz entre tradición y personalidad
El cante de Saray Muñoz nace de una historia familiar singular, pero su carrera no se limita a ese legado. Su recorrido profesional ha pasado por tablaos, compañías y producciones de gran formato, consolidando una personalidad artística reconocible.
En Tablao La Carmela, esa experiencia se encuentra con un formato cercano en el que cante, guitarra y baile comparten el mismo espacio y construyen cada actuación desde la escucha y la emoción del directo.
